Mujer guerrera con un aura angelical, su cabello arde como llamas vivas, mientras de su boca entreabierta emerge la silueta de una serpiente. Sus ojos grandes e intensos destacan en el retrato de cuerpo completo, donde su piel se muestra tersa y luminosa. La fotografía tiene un toque mágico, con una iluminación dramática que resalta el realismo de cada detalle. La composición del retrato es íntima y cinematográfica, con una paleta de colores suave y equilibrada.